| Juan
Andrés Caruso
En la calle Pasco, más
precisamente en el 1315, entre Cochabamba y Constitución,
vivió algunos años el poeta Juan Andrés
Caruso.
Nació en la ciudad de
La Plata, provincia de Buenos Aires, el 20 de setiembre de
1890. Fue el tercero de los tres hijos de Francisco Caruso
y Rosa Tocci, quienes fallecieron en forma prematura. Es así
como fue traído a Buenos Aires, anduvo viviendo con
varios parientes, hasta que finalmente se fue a vivir con
su hermana María, en la calle Paraguay al 3000.
Una casa de inquilinato, cuyos patios y gentes evocaría
en sus sainetes y obras populares.
Le gustaba entretenerse en las
puertas de los teatros, mirar las figuras, y los grandes carteles.
En esas andanzas conoció a un muchacho que hacía
de "claque" en algunos teatros, quien lo llevó
a ver a actuar a una joven actriz llamada Lola Membrives.
Caruso y su amigo, no se sabe si por necesidad o por una travesura,
aprovecharon para llevarse algunos recuerdos de la actriz.
Asustados, salieron de Buenos
Aires para ir a Bahía Blanca donde Caruso tenía
parientes, y allí, quizás encontrarían
un trabajo. Allí su amigo desapareció y nunca
más lo volvió a ver. Caminando por la ciudad
encontró una imprenta. Su dueño, Juan G. Franzetti,
imprimía el periódico local "Hoja del Pueblo",
le di trabajo y un lugar donde vivir. Franzetti fue como un
oasis en la vida de Caruso. Allí se encaminó
en el periodismo hacia su destino de poeta popular y hombre
de teatro.
En uno de los tantos años
que vivió en esa ciudad, conoció al actor Enrique
Muiño, quien inmediatamente simpatizó con Caruso,
lo apoyó para que siguiera escribiendo.
Cuando el diario tuvo que cerrar,
Caruso regresó a Buenos Aires, instalándose
en el barrio de San Cristóbal, en una modesta casa.
Vecino de los Canaro, hace una gran amistad con ellos, especialmente
con Francisco. Se relacionó con los mejores
compositores de entonces, entre ellos los Greco, Samuel Castriota,
entre otros.
El año 1917, marcaría
su primer paso en el camino del éxito, cuando se dio
a conocer "Cara Sucia", composición que escribió
con Canaro.
Escribió letras para
todo tipo de ritmos: tangos ("Cara sucia", "El
olvido", "La última copa", "Sentimiento
gaucho", "Mi guitarra", "A contramano",
"Vos también tenés tu historia", entre
otros; valses ("Corazón", "Un placer";
fox-trots ("Cuando tus ojos me miran", "Yo
tuve un amorcito"); estilos ("El brocal");
zambas ("En el Jagüel"); rancheras ("Margarita
silvestre); milongas ("Mi Ñata"); paso dobles
("El mantón de manila"); vidalitas ("Yo
tuyo soy, tuyo es mi amor").
Al comenzar la década
del 20, desarrolló más intensamente su trabajo
como periodista para las secciones "Cuentos mínimos"
y "Policía" en "Crítica",
en la sección "Poesía popular" para
"Última Hora" y en algunos "Diálogos
lunfardos" en "Mundo Argentino" y llegó
a dirigir una publicación llamada "El Teatro Nacional".
Fue también director
teatral. Entre algunas de sus obras se encuentran: "Nobleza
de arrabal" (sainete) en el Teatro Variedades (Pza. Constitución)
en 1919, "La Revista Parisiana" (revista) en el
Teatro Parisiana (25 de Mayo 464) en 1920, "Pasen a ver,
Caballeros" (revista) en el Teatro Boedo (Boedo 819)
en 1921, "La bailarina del cabaret" (sainete) en
1922, "Corazón de malevo" en el Teatro Buenos
Aires (Pte. Perón 1087) en 1926, entre otras tantas.
En el año 1921, durante
una huelga de actores, conoció a un joven actriz, Elvira
Quiroga, con quien se casaría poco tiempo después.
Ella fue su mejor crítica. Caruso la consultaba permanentemente
sobre sus trabajos.
Desde 1927 trabajó de
secretario de la compañía de Enrique Muiño,
aunque de cuestiones administrativas no sabía nada.
Carlos Gardel e Ignacio Corsini
lo tuvieron entre sus autores preferidos.
Estuvo varios años enfermo
y bajo severos tratamientos, disminuyó notoriamente
su actividad y también su ánimo. En febrero
de 1931 fue operado en el Hospital Fernández. Poco
después, su estado se agravó y el 1 de marzo
de 1931 fallecía a la edad de 40 años. Buenos
Aires perdía a uno de sus más sensibles intérpretes,
en la plenitud de sus posibilidades creadoras.
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